►La vivimos
La Antártica comienza a sentirse en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena porque es parte de nuestra vida.
La Región de Magallanes y de la Antártica Chilena mantiene una relación única con el continente blanco. Su influencia está presente en nuestros mares, en el clima, en los ecosistemas y en la forma en que habitamos el extremo sur del continente.
Vivimos una conexión que trasciende la cercanía geográfica. La Antártica forma parte de nuestra historia, de nuestro paisaje y de nuestra identidad, influyendo en la manera en que comprendemos este territorio y proyectamos su futuro.
Esta convivencia permanente nos permite reconocer el valor estratégico de la Antártica y el compromiso compartido que tenemos con su desarrollo sostenible.